martes, 3 de diciembre de 2013

Un beso de veinticuatro años

Desde la ventana by Yovana Martínez
Por el reencuentro que nos debíamos desde la Antigüedad
y porque this time is the last time

“Quiero templarte, y que seas todo lo puta que siempre fuiste y no serás nunca más, salvo conmigo.” Escribiste como una sentencia y cada letra rodó por mi espalda al leerte, como gotas calientes hasta mis nalgas. Porque yo también quería templarte en esta tarde hirviendo en mi sangre desde que te vi desnudo tras el cristal, desnudo sobre esa silla donde te recuestas a mirarme, a mirarme, y a imaginarme. Desnudo sobre esa silla que es nuestra confi
dente cada noche cuando nos contamos los avatares del día, los sueños, los deseos y queremos traspasar la distancia para extenuarnos las ganas a mordidas, dedos y lenguas. “Esa es la idea!!! Que adonde mires, yo aparezca!!!” Seguías escribiendo mientras contábamos los días, las horas, minutos y segundos para vernos por primera vez después de 24 años de aquella columna testigo de nuestras confidencias y arrebatos. “… yo ando con unas ganas de enamorarte tremendas!!” Y yo de vuelta enmudecida, sólo podía escribirte “(…)”, volviéndose el código de silencio que te confirmaba que lograbas callarme, con las manos sobre la cara, los ojos de vaca abiertos de la sorpresa y la emoción, pegadita a la cámara mirándote fumar ansioso sobre esa silla donde te recuestas a mirarme, a mirarme y a imaginarme. “Es tremendo!! Es como si hubiera estado deseándote por 25 años y ahora es irresistible!!” Y lo era, definitivamente lo era.
Podía cerrar los ojos y verte semidesnudo contra la columna en la oscuridad. Abría los ojos y te veía desnudo frente a mí, sentado en esa silla donde te recuestas a mirarme, a mirarme y a imaginarme. Podía cerrar los ojos y todo desaparecía como dijiste un día, pero me obligaba a abrirlos porque el deseo crecía desde la punzada vaginal y me trepaba por las ansias en una adicción que nos llevaba a enviarnos textos: “estas?... Quiero verte mi negro!... podré verte 5 min antes de que te vayas mima?” Y nos veíamos, y nos imaginábamos los olores, los sudores, los manoseos, las salivas, las humedades contra nuestras sillas frente al cristal computarizado. Y después nos descorazonábamos por no tenernos, por no tenernos, y la puta distancia sonreía en su triunfo de alejarnos, de cansarnos las ansias en vacíos de manos, lanzando las humedades al suelo, a la pared, entre nuestros dedos, al infinito de la nada. Necesitábamos la carne, romper la irrealidad de la virtualidad.
Me persigné como siempre que el avión despega. Todo fue una locura, pero aquí estaba dispuesta a andar esta distancia de 24 años y 4136.68 millas como me googleaste un día. Todo fue una locura. Sin darme cuenta volaba hacia ti, justo el día de cumpleaños de mi difunto padre. Luna creciente. Todo fue una locura, pero cerraba los ojos y te veía semidesnudo contra la columna en la oscuridad, te veía desnudo frente a mí, sentado en esa silla donde te recuestas a mirarme, a mirarme y a imaginarme, y la punzada vaginal me crecía con alas desde el corazón, ese órgano raro que se ve mejor en dibujitos que en fotografías. Ese órgano raro que me ahogaba cada vez que te miraba por el cristalito que me ahoga desde aquella columna hacia el cielo, desde el día que te descubrí en el cibersolar y te escribí ¿eres tú?, desde aquella tarde que me enviaste un privado asegurándome que era yo la mujer deseada y que me buscarías me metiera donde me metiera y estuviera con quien estuviera, que llegarías, algún día llegarías a tocar mi puerta, definitivamente. Y mido tu intensidad desespero por la mía. Me desespero, mi intensidad. Todo fue una locura. ¿Fui la última en salir? Quizás, porque tu desesperación revolucionaba el aeropuerto y tu abrazo revolucionó mi cuerpo con aquel beso de 24 años como pusiste en el cartel. Un beso y abrazo que terminó 5 horas después los dos extenuados, sudados, adoloridos, hambrientos, pero sin ganas de despegarnos. Tú dentro de mí, dentro de mí, dentro de mí, dentro de mí. Tú… mi
Tu beso de 24 años se fue conmigo, esa mañana cuando me despediste dándome la espalda, simplemente dándome la espalda en aquel aeropuerto frío para que no descubriera la angustia en tus ojos, para que no me derramara en los míos a través de la angustia en tus ojos de mi intensidad desespero. Te despediste dándome la espalda para reencontrarnos nuevamente tras el cristal y con ese camión de millas de distancia entre nosotros que nos mantiene las ansias de templarnos real hirviendo en la sangre. Ese cristal que provoca este juego de andar pegaditos a la cámara, este juego de cerrar los ojos y te veo semidesnudo contra la columna en la oscuridad, los abro y estás desnudo tras el cristal, desnudo sobre esa silla donde te recuestas a mirarme, a mirarme, y a imaginarme. Desnudo sobre esa silla que es nuestra confidente cada noche cuando nos contamos los avatares del día, los sueños, los deseos y queremos traspasar la distancia para extenuarnos otra vez, las ganas a mordidas, dedos y lenguas por 5 horas en tu cama mientras las paredes retumban con nuestros gritos y ni siquiera “Y si volviera” de Ramoncito Valle logre calmarnos. Ni siquiera.
Y el desespero intensidad te extenúo, descorazonado como dices, sin proyectos en tu vida, volviéndonos irreales e inalcanzables. La puta distancia te venció, puta distancia que ahora ríe vengativa con los harapos de tu esperanza entre los dedos, enarbolando tu cobardía como bandera. Una vez más tu cobardía de recogerte lobo estepario en tu madriguera cuando el viento invernal destiempla los corazones más valientes. Por segunda vez en 24 años, simplemente recogerte claudicado y doblegado. Recogerte. Lobo estepario recogerte. Una vez más dejándome a la deriva sin importarte. Recogerte y cierro los ojos, y recuerdo como lloro de cara al sol de mi balcón donde no te tenía, donde mi cama vacía me acogía cada noche para mostrarme, mostrarte, desnuda en nuestra virtualidad, con mis tatuajes sangrando y nuestros dedos apestosos de masturbaciones. Cierro los ojos y recuerdo como lloro porque no te tenía, te demoras, no vienes, no voy y cada minuto adverso de imposibilidades te descorazonaba en la irrealidad. Cierro los ojos y recuerdo que gritaste a tu cuarto vacío ¿dónde está mi mujer, a ver, dónde está? Enloquecías, una vez más enloquecías como hace 24 años atrás y simplemente, lobo estepario, cerrabas tu madriguera, egoísta. Como hace 24 años, una vez más aunque te grité que no voy a parar, que voy a seguir aquí, amándote con locura, no voy a parar.
Cierro los ojos y recuerdo tu texto “…la puerta está abierta. Entra, anda…” Y recuerdo que entré, te dije aquí estoy, real, aquí estoy tu mujer, la única, tu mujer desde la Antigüedad que espera a su hombre desde la Antigüedad, aquí estoy. Cierro los ojos y recuerdo que no fue, no fue, no seguiste aunque yo Penélope intensidad de mi desespero te grité que no voy a parar, por favor, no cerremos la puerta, no nos quedemos ninguno de los dos fuera. No la cerremos. Te grité. “Esa es la idea!!!” ¿Recuerdas que lo escribiste? “Que adonde mires, yo aparezca!!!” ¿Recuerdas que lo escribiste? No voy a parar, te grité. Cierro los ojos y recuerdo que aseguré que el Universo no puede unirnos y separarnos tantas veces, no puede, a propósito no puede. Es una señal. No puedes. No puede. Como no puedes enamorarme con un beso de 24 años para cuando me despierta la certeza de que no puedo vivir sin ti, vengas a desecharme por ser irreal en este desespero intensidad, lobo estepario. No puedes, porque no puedes, porque esa no es la idea. ¿Recuerdas que lo escribiste?
Cierro los ojos y recuerdo This time is the last time. ¿Recuerdas que lo escribiste? Cierro los ojos. ¿Recuerdas? Cierro los ojos y ahora entiendo lo que quisiste decir: la última vez. Es la última vez que lo hago, ahora entiendo lo que significa. Cierro los ojos. Cierro el ciclo… the last time... y nada puede aplacarme. ¿Recuerdas? La ira, nada puede aplacarme... the last time... cierro.

Del libro "Exorcismo Final" (Editorial Bokeh, 2014)

viernes, 17 de mayo de 2013

Sistema hidráulico perfecto –disertación para viernes-


¡Amo a los hombres! –y ojalá que esta frase no moleste a mi negro bello-, pero lo reafirmo, amo a los hombres aunque en los últimos años crea que sólo son muy útiles para subir el zipper del vestido. Porque realmente, los hombres actuales se esmeran en su inutilidad. Pero a pesar de esto, no dejo de reconocer que los hombres son la creación perfecta de Dios… en materia de ingeniería hidráulica. Pero tranquilas amigas mías, que mi locura habitual no ha empeorado y sigo defendiendo nuestro género. Pero es que realmente los hombres son la creación perfecta de Dios que los hizo con un sistema hidráulico eficiente para preservar la especie.
Primero voy a determinar en mi escrito que Dios será el nombrete que usaré -para que todos entiendan-, para nombrar a la fuerza o energía creadora del Universo, así no nos complicamos con la diversidad de creencias a mi alrededor, y evito que algún intenso salte a metatranquear sobre religión en los comentarios. Tampoco quiero feminismos extremos, que igual yo no creo en un macho único omnipresente y omnipotente que creó todo y al que tenemos que “rendirle” para que nos otorgue “algo”, pero hoy se queda como Dios y punto.
Como sabemos, Dios creó el Universo, y para perpetuar su obra y no tener que pasarse todos los días creando nuevamente lo que se destruye, pues al tipo se le ocurrió la reproducción. O sea, nos dejó a nosotros el rollo, poniéndola fácil con un proceso biológico que permite procrear y reproducir a las especies por igual. Esto hace que los animales se acoplen sin pensarlo, llega la primavera y salen todos en pandilla a buscar una hembra que montar y ¡pum!, nacen animalitos que perpetúan la especie –hasta que los hijo’e putas las ponen en extinción, pero bueno eso es otro lío-. Hasta aquí la cosa le fue saliendo bien a Dios hasta que se le ocurrió darnos un cerebro.
Al tener cerebro, pues la pensamos demasiado y por eso surgieron, hace como un siglo, todas esas terminologías de procreación consciente y procreación responsable. Y ahí mismo la hubiéramos jodido como especie y ahora estuviéramos en extinción como los dinosaurios y el tigre de Bengala, sino fuera porque Dios les hizo a los hombres el sistema hidráulico perfecto.
Me explico, un hombre ve a una mujer que le gusta, cualquiera, la ajena, la suya, la desconocida, y enseguida aunque piense en la tabla del 9 al revés, su cerebro comienza a enviar sangre de una cabeza a otra como un motor de agua por su sistema hidráulico de venas y arterias, y ahí mismo el cerebro se queda sin sangre, sin oxígeno, y por tanto, deja de pensar coherentemente. El sistema cierra las válvulas que hacen que la sangre salga de vuelta desde la cabeza entre las piernas y la única manera de evacuar esa sangre de vuelta es eyaculando, so pena de sufrir dolor de cabeza, de huevos, y cuanta mierda se inventan ellos para convencernos. Así que les queda un cerebro cianótico diciendo: ¡tengo que meterla como sea, tengo que meterla, tengo que meterla!!... Sencillo. Las neuronas masculinas asfixiadas sin sangre que les traiga las moléculas O2, languidecen y no envían la señal correcta de peligro: ¡no mijito, no la metas ahí que te vas a complicar con esa bruja!... Nada, cerebro cianótico. La meten sin pensar y de esa manera, ya Dios se anotó un tanto si algún espermatozoide fecundó un óvulo, y hay un posible bebé que preservará la especie. Repito: sencillo. No lea tantos libros de anatomía para darse cuenta. Fíjense que hasta a diferencias de nosotras, tienen el aparato genital fuera del organismo para asegurar que no haya ni goteras o derrames en un sistema de cierre perfecto.
¿No me creen? Hagan el experimento. Cuando su hombre esté ocupado trabajando para entregar por ejemplo, ese proyecto que su jefe le está pidiendo y que ya es asunto de vida y muerte, párense frente a él y enséñenle las tetas. Así de simple. ¡Tetas al aire provocativas! Al principio se harán los machos duros que si el jefe es malísimo y lo botará sin remedio, pero usted no desista, siga con las tetas al aire, provocativa. Verá como su hombre poco a poco entrará en una revolución de sonido más lenta, salivará como los perros de Pávlov, pupila dilatada, portañuela reventada y cerebro cianótico. En ese momento lo único que piensa es como metértela en cualquiera de tus huecos corporales y eyacular. ¿Y el jefe? Bien, gracias, cuando recuperen el oxígeno en el cerebro, ya lo resolverán.
Si siguen sin creerme, vayan a la Historia y vean cuantos acontecimientos ocurrieron por culpa de una mujer que dejó cianótico el cerebro de un hombre, y este sencillamente desencadenó una guerra, o hasta murió por su metida… no precisamente de pata.
Por eso afirmo que los hombres son la creación perfecta de Dios por su ingeniería hidráulica que les permite preservar la especie sin pensarlo. Aunque actualmente, nosotras no los necesitamos. Si tenemos dinerito, existen bancos de semen donde podemos ir a escoger fecundarnos artificialmente, sin necesidad de penetración y abrazos. Podemos ser independientes social y económicamente, sin macho proveedor de nada, y el día que los juguetes sexuales metan “muela” e inviten a tragos, -sólo por aquello de ahorrarnos nuestro dinero-, pues muchas mandarán a los hombres al carajo para andar con un toy en la cartera. Pero Dios no es tonto. No iba a construir un sistema hidráulico perfecto masculino para que nosotras anduviéramos por la vida de amazonas asexuales, acelerando la evolución con la partenogénesis y superpoblándole el acuaworld. Así que durante la evolución sexual nos ha perfeccionado con todo ese enredo de feromonas, atractivo físico, inteligencia, comunicación y hasta amor, para que ellos anden por el mundo como pavos reales, y al final, como las plantas carnívoras, atraernos hacia ellos y metérnosla como sea.
Por mí no hay problemas, ya asumí que estaré toda la vida tropezando con la misma piedra con ellos, aunque gracias al Universo, ahora mismo tengo un negro bello que pudiera ser la excepción y la regla. Lo único que me preocupa es que después de tantos siglos de evolución sexual teniendo ellos el cerebro cianótico a intervalos, no los esté volviendo demasiado estúpidos. Porque alguna secuela deben tener si constantemente tienen un cerebro sin oxígeno con el único comando de meterla. Si es así, explicaría muchos comportamientos masculinos a nuestro alrededor y pudiéramos entonces, empezar a perdonarlos. Aunque los científicos aseguran que la evolución sexual mejora la progenie con variabilidad genética y todo, aunque ha bajado el número de descendientes.
Realmente eso del mejoramiento de la progenie, en el caso de los hombres, no me lo creo, pero como en definitiva, en este acuaworld nuestro, tenemos que seguir existiendo y para lograrlo, realmente no es lo mismo que te metan el espermatozoide sobre una camilla de hospital, desde una probeta con una mano desconocida enguantada de látex, a que te lo metan como Dios manda, pues nada amigas, hay que seguir cargando con ellos aunque sólo sirvan para subir el zipper del vestido. ¡Y que todo sea por nuestra especie!… digo yo.  

jueves, 16 de mayo de 2013

Inventario final de despedida

Yovana by Joel de la Torre

Nací en 1970. El año de las 10 millones de toneladas de azúcar de que van, van, y nunca fueron. Quizás ese fracaso marcó mi vida para siempre. Lo cierto es que de cualquier manera siempre he estado a mitad de todo. Y en el medio, no hay la suficiente acumulación de drogas y alcohol como para olvidarlo. No fui lo bastante adolescente para adorar a los Beatles y los Rolling Stones, pero tampoco para llorar por Freddie Mercury y Kurt Curbain en una esquina de Labana, a la vista de todos. Siempre estoy buscando desesperadamente algo que me haga feliz, lo mismo da crear mis propios collares, que anhelar tener sexo desenfrenado con el Dalai Lama contra la pared de su templo, sin sonrojarme. -Y entiéndase si me leyeron que no es precisamente por falta de sexo- Pero ya aprendí que todos siempre estamos en eso, buscando algo que nos haga completamente feliz. Y aunque sé que hay libros de autoayuda que traen la solución a todo, todavía me resisto a leerlos. Sigo pensando ingenuamente que yo misma la encontraré.
Todavía lloro con las películas de Disney y no le perdono al viejo que matara impunemente a la madre de Bambi, ni tampoco que humillara al pobre Dumbo. Pero siempre he sospechado que Walt era homofóbico y racista, sino nunca hubiera creado un ratón tan ridículo. Y ojalá que Carola no lea esto porque Mickey es lo máximo. Aunque si lo lee, igual algún día tendrá que aceptar que aunque vivamos en la “Yuma”, su madre es  el producto de  la Revolución de un loco, que de cierta manera la forjó como una cínica deforme.
Aprendí a bailar casino con los Van Van, a suspirar con las canciones de Silvio mientras la mano sudada del novio de turno me manoseaba el culo en la escalinata universitaria. A escondidas, me especialicé en fumar y masturbarme en el baño asqueroso de una beca en Güira de Melena. Perdí la virginidad una noche cualquiera con un tipo que no me gustaba mucho, pero era necesario para demostrar que podía ser una muchacha fácil, a la altura de todas mis amigas. Las mismas amigas de las cuales no recuerdo el nombre pero que igual busco incesantemente en el cibersolar. Quizás necesite un poco de aquella aceptación, ahora que la crisis de los 40 me ronda. Intento no parecer análoga en un mundo digital, pero mi hija siempre resalta mi ignorancia y se burla de mi acento latino, -una palabra políticamente correcta que aprendí a usar en el exilio,- donde todos presumimos de querer una Cuba Libre pero no pasamos de los noticieros y de las mínimas donaciones financieras mensuales,  -quienes las hacen-. Ya sé que estos comentarios pueden condenarme al destierro del Versailles, pero igual me he especializado en irreverencia verbal y estoy convencida que como nadie me paga la renta, no tengo porque rendir pleitesías públicas.
Al igual que cualquier cubano, por momentos me creo ser el ombligo del mundo, un mundo lleno de otros latinos ahogados en su propia nostalgia como nosotros. No sé quién soy, que quiero, ni adónde voy, pero igual todas las mañanas estiro mi brazo para golpearme la espalda y darme ánimo frente al espejo del baño porque no tengo los ovarios necesarios para derrumbarme en un país ajeno, lejos de mi familia, para luego, despingada en el abismo, escuchar la voz de mi padre difunto decir: te lo dije…porque realmente nunca me lo dijo y hubiera preferido que me gritara que fue una tontería exiliarme sola en Miami, en vez de escuchar su  pesado silencio al otro lado de la línea cada vez que respondía al teléfono y lo agarraba desprevenido pensando en mí. 
Colecciono frases de famosos y series norteamericanas de televisión, porque siempre he creído que los demás son lo suficientemente insolentes como para avergonzarme, pero igual me encanta parafrasear a Marc Twain y decir que prefiero el infierno por la compañía que el cielo por el clima, aun cuando no pienso siquiera en la muerte después de la vida. Pero en el mundo de escenarios que me moví, prefería ser una desvergonzada original que una patética clonada de cualquier personaje inventado a lo cierta escritora lánguida cubana. No sé si me explico, porque como dice un buen amigo mío, cuando me da por la literatura me enredo, y prefiero odiar los poemas que escribo compulsivamente escondida en mis madrugadas solitarias, que enseñarlos y presumir de ellos, a pesar de los premios ya olvidados que alguna vez recopilé, y dejé en Labana en cualquiera de las cajas que yacen en mi antiguo cuarto.   
Me encantan los hombres complicados, y también jugar con la idea del objeto oscuro del placer, una frase que repito constantemente. Igual puede ser que el tilín de racismo comunista que se me pegó de mi familia igualitaria y humilde, no me permite darle el atisbo de orgullo sexual que tanto enarbolan, y todavía seguimos jodiendo con aquello de memorias del subdesarrollo para sentirnos seres superiores en un mundo que pregonamos igual, pero  que realmente no tiene la funcionalidad equitativa de justo y tolerante. -Ya sé que este comentario también me traerá problemas, pero insisto en aquello de la irreverencia verbal-.
Sigo sin entenderme, pero ya rebasamos la idea inicial en este escrito de que la crisis de los 40 me duele en las coyunturas y vigilo cada arruga naciente, para atormentar mis carnes con la representación de que algún día seré polvo del polvo, o la dieta preferida de cualquier gusano cachondo y rechoncho. Definitivamente, esto de envejecer no me asienta aunque lo mezcle con vino. 
Igual empezamos otra vez: nací en 1970. El año de las 10 millones de toneladas de azúcar de que van, van, y nunca fueron. Y quizás ese fracaso marcó mi vida para siempre. Soy una hija de la Revolución Cubana  -que conste lugar ni tiempo que escogí para nacer pero fue lo que me tocó por la libreta-, y el estigma de esa verdad me perseguirá por los siglos de los siglos, aunque cada día perfeccione mi odio hacia Fidel Castro. Pero irremediablemente lloro con "Oh melancolía" cuando la escucho, devoro cualquier cosa y termina dañándome la salud, porque el estómago lo perdí en la beca,  y los Van Van me mueven el culo aunque esté amarrada con una camisa de fuerza. Y una de las mejores libertades que  disfruto es precisamente esa, la de ser como me da la gana.
Y ahora que la crisis de los 40 me levanta de madrugada sudando a chorros, y me pongo a hacer inventario de mi vida, me doy cuenta que al final soy solo un ajiaco de miles de sucesos encadenados en mi destino, que no encajo ni en Labana que sólo llevo en mis recuerdos, ni en la “Yuma” que me acogió con los brazos abiertos, ni en ningún otro sitio donde no esté durmiendo mi hija tranquila y feliz a mi lado, donde reposen mis libros, mis CD y mis fotos, y donde pueda de vez en cuando reírme con un amigo de las incongruencias del día y hasta ofrecer mi corazón, como decía el poeta, al amante de turno. Me doy cuenta que en definitiva la única mierda que me llevaré es esa, la de vivir como me da la gana, impolíticamente incorrecta, liberal, malhablada y ¿por qué no?, pionera.  Porque si no ¿para qué coño me quemé el culo cruzando el desierto de Sonora- Arizona buscando la libertad, y caminado por la vida tantas millas durante años en este aprendizaje perpetuo? Así que hoy, lo demás, que se vaya al carajo. ¡Amen!

miércoles, 24 de abril de 2013

Propuesta



Propongo retomar
la era de chocolates y mangos
los sueños sobre silla
woman on top sobre silla
las canciones intercambiables trasnochadas
las complicidades
la maravilla de verse
los deseos narrados
enviados por privado
aguantados para cuando sea
los te voy a hacer
y tengo ganas de
los piropos
la risa
la esperanza
las peticiones al Universo
la ilusión
los de menos que te ahogan
el amor
por sobre todo
el amor
propongo retomar
bandera blanca
desde mi trinchera
bandera blanca

jueves, 18 de abril de 2013

La culpa de todo la tiene Fidel Castro


Chismeando el manual online que salió en las noticias, donde AlQaeda publicó la receta casera de hacer una bomba con una olla de presión, me asalta la duda: ¿de dónde coño ellos sacaron la idea de hacer bombas con ollas de presión? Hasta donde sé, la mayoría de los terroristas de AlQaeda viven escondidos en cuevas en las montañas donde si acaso, tienen un reverberito donde hacer té y alguna cosita rápida. Los otros AlQaeda que andan regados por el Acuaworld, no comen ningún plato que amerite una olla de presión, así que, ¿de dónde los terroristas de AlQaeda sacaron la idea de las bombas en olla de presión?
Ya imagino a algunos amigos míos amantes de las teorías de la conspiración respondiendo: “sacaron la idea de la CIA o la KGB que son los que entrenaron a esos terroristas hace tiempo”. Pudiera ser si los gringos cocinaran alguno de sus platos en olla de presión, pero para comer grill chicken and meat, sweet corn, green beans, french fries y pancakes con bacon y huevos fritos, definitivamente no hace falta olla de presión. Y los rusos, les cuento que ni siquiera los más aplatanaos del reparto Náutico cocinaban la borshch y la solianka en olla de presión. Así que los rusos y los gringos quedan descartados como la fuente “ideadora” de las bombas en ollas de presión.
Eliminados los gringos y los rusos, podemos pensar que la idea de las bombas en ollas de presión, la tomaron los de AlQaeda de alguna ponencia expuesta por algún terrorista foráneo en un Congreso de técnicas terroristas, o de un curso impartido en intercambio estudiantil de terroristas, o algo parecido. Pero esta línea de pensamiento no tiene fundamento porque pensemos, los del IRA no pudieron ser, no creo que para comer pescado y papas usen la olla de presión. La ETA menos que menos, mi hermana vive en Guipúzcoa y no recuerdo que los vascos usen olla de presión para su bacalao a la vizcaína. Las FARC o cualquier otra guerrilla latinoamericana tampoco usan la olla de presión, porque ¿se imaginan eso de andar media selva cargando una olla de presión? En fin, ¿quiénes quedan? El G2.
Los terroristas cubanos de la Seguridad del Estado son los únicos candidatos a idear una bomba con una olla de presión, una herramienta indispensable en todas las cocinas cubanas. No existe cubano en el mundo que no tenga una olla de presión y una olla arrocera, y si no la tienen, siempre sueñan con tener una pa’ hacer unos chicharos como Dio manda o unos frijolitos negros. Así que definitivamente la idea de hacer bombas con ollas de presión salió de Línea y A, la cuna de las mentes diabólicas del régimen.
Y si exprimimos la memoria, recordaremos que antes que el Tiranosaurio le diera el “yeyo” en el 2006, estaba reprendío con una campaña de ahorro energético donde salió en la TV cubana con un discurso larguísimo elogiando las ollas arroceras donde se podía hasta hacer frijoles. A la semana ya se estaban repartiendo por toda la Isla, las cacareadas ollas arroceras “chinas” y los cubanos comenzaron a olvidarse de las ollas de presión que requerían en muchos casos, hasta de una pinza amarrada con un alambre para cerrar la tapa que ya no sellaba. ¡Así que elemental Watson! Ahora me queda clarito, el Tiranosaurio había dado con la receta para hacer bombas caseras con ollas de presión y quería quitarnos el artefacto de nuestras vistas en las cocinas, pa’ que nadie tuviera la idea y anduviera haciendo bombitas con ollas de presión y poniéndolas en el Comité Central.
Así que definitivamente, si hay que seguir un rastro en el atentado de Boston, hay que decirle al FBI que busque detrás de todo, a un cubano seguroso hijo’ e puta a la orden del Tiranosaurio y su hermano, porque estoy casi convencida que en esa trama hay alguno del G2 con órdenes de desestabilizar el Imperio y que traía la receta de hacer bombas caseras con ollas de presión, la misma receta que ellos le enseñaron a los terroristas de AlQaeda. Y si no me creen, hagan una encuesta en el exilio y verán que la respuesta es siempre la misma: la culpa de todo, la tiene Fidel Castro… y lo digo yo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Coge tu xanax y xanaxdeate!!


Yo al igual que Liván Hernández: IloveMayami, aunque la ame de lejos, desde mi barrio bien en las afueras. Esta atracción fatal me hace bajar a la capital del exilio varias veces a la semana y regresar con un montón de historias incoherentes porque como dice el buen socio y excelente músico Michel Peraza: Mayami es un manicomio a cielo abierto, y si no me creen aquí les cuento lo sucedido en sólo un día.
De camino a Mayami entro al Wal-Mart de Hialeah, más conocido por el Disneyworld de los balseros –y me incluyo-. En uno de los pasillos me encuentro un amigo, Virgo y cristiano, algo muy de moda en el pueblo –lo de ser cristiano, digo-, con un carrito de compras repleto de cosas. Después de los saludos efusivos de rigor, en un tono sospechosamente bajo, me confiesa que anda abasteciéndose por si el loco de Kim Jon-un nos misilea como promete. Después de tantos años como productora de TV he desarrollado una excelente cara de póker, así que mi amigo sintiéndose comprendido me enseña los artículos que usualmente se compran ante la inminencia de un huracán. Lo único que no entendí fue ¿para qué compra una cocinita eléctrica? ¿Será que mi amigo maneja información confidencial del Pentágono que revela que tras un ataque misilístico solo sobreviven las cucarachas y la electricidad? En fin, me despido deseándole una feliz sobrevivencia nuclear. ¡Coge tu xanax papito, pa’ que te xanaxdees!
Camino al parqueo recuerdo a otro amigo Virgo también, que tropecé un día en el Hospital Naval de Labana y me confesó mirando miedoso para todos lados, que estaba allí porque llevaba tiempo escuchando voces y descubrió dos cosas: una, las voces no eran de los vecinos; dos sospechaba que eran suyas. Lo animé a que siguiera su camino hacia la consulta del siquiatra, sin dejarle de desear buena suerte a “todos ellos”. Espero que este amigo haya tenido la cordura de no haber emigrado a Mayami manicomio a cielo abierto como dice el Miche, porque si no estará con una bella vista enrejada desde una sala del Jackson. ¡Coge tu xanax papito, pa’ que te xanaxdees!
Más tarde, en un vestíbulo conocido, me encuentro a una amiga adicta a las conspiraciones. Tras el saludo me suelta: ¿viste la noticia? Los yogures no caducan al igual que la miel. Nos tenían engañados todos estos años. Ya no tenemos que botar los yogures antes de los 28 días si no los consumes. ¡Tú sabes cuántos yogures yo he botado! –baja la voz cómplice- ¡Estoy casi segura que nos mantenían engañados por  una conspiración de las grandes industrias alimentarias para que consumamos como locos, pero estoy investigando! ¡Métete en mi muro de Facebook para que apoyes la campaña que inicié para que todos conozcan la verdad sobre los yogures! –repito, mi cara de póker se ha perfeccionado tanto que es digna de concurso-. Me despido deseándole suerte en su campaña por la verdad y rezando porque no cree una ONG que recoja los yogures “no caducados” que no quiere la gente para donarlos a los niños de Somalia. ¡Coge tu xanax mamita, pa’ que te xanaxdees!
De regreso a casita a toda velocidad por el expressway y con Nirvana a todo volumen, tomo nota de que debo avisar a mi amigo Virgo-cristiano-paranoico-con –ataques-misilísticos-coreanos para que no compre cajas de yogures para almacenarlos junto a sus latas de spam y su cocinita eléctrica. Es que no tengo claro si después de una hecatombe nuclear también sobrevivan el peptobismol, los antihistamínicos y el té de manzanilla para que se lo haga en su cocinita eléctrica cuando se intoxique con los yogures no caducados. ¡Coge tu xanax papito, pa’ que te xanaxdees!
El tema de los yogures y la inminencia de la muerte por un ataque misilístico me inspira e improviso unos versos para mi negro: “papito te amaré como el yogur: sin caducidad, y hasta que un misil nos separe”. Pero de noche las preocupaciones me atormentan con tanta información recolectada y gogleo sobre los temas. Me relajo cuando leo que los mandamases norcoreanos creen que el número mágico de la buena suerte para su familia es el 9 y todo lo hacen en un día 9 o que la suma interior de la fecha sea 9. Eso me da unos días de ventaja, exactamente 4 días, porque el 14 de abril es un día 9 por su suma interna y puede ser que el norcoreano-feo-malcriado-fan-de-war-video-games no apriete el botón rojo de su Xbox hasta ese día para tener buena suerte en su ataque.  Por otro lado, me consuela saber que los Mayamis nunca es el target de ningún ataque hollywoodense donde a los productores y guionistas les encanta destrozar NYC y LA, así que con 4 días de ventaja y viviendo en Mayami, puedo dormir tranquila esta noche.
Finalmente me acuesto pensando que tampoco está mal una amenaza de ataque para el próximo domingo 14, primero porque los domingos son muy aburridos y un poco de meneo radioactivo y adrenalina misilística nos vendría bien; y segundo, porque seguro después de un missile attack , el lunes 15 no habrá escuela y Carola se libra del FCAT que la tiene tan alterada. ¡Coge tu xanax mamita, pa’ que te xanaxdees!
De cualquier manera entre bostezos convoco a Alejito el francés, para que él con su experiencia en lo real maravilloso, disuada al coreanito de pelado feo de su empeño de misilearnos, porque esto de andar después sobreviviendo a base de yogures no caducados de mi amiga y haciendo café cubano en la cocinita eléctrica de mi amigo en medio de una Mayami misileada, no me llama la atención. Y además, porque cojones, ya sufrí muchísimo esperando el tan promocionado fin del mundo de los mayas y no es sano que las catástrofes se anden anunciando cada dos por tres como si nada, porque si no terminaremos todos ofertándonos ¡Coge tu xanax, pa’ que te xanaxdees!... y ya sin tantas catástrofes anunciadas, Miami es un manicomio a cielo abierto, como dice el Miche… digo yo!

martes, 9 de abril de 2013

Tres poemas al amanecer


I

Yo quiero olerte
como una perra
olerte
amanecer y olerte
encerrarte entre mis piernas
y olerte
como una perra
olerte
mojarte con mi boca
y olerte
suave olerte
como el último pedido en el cadalso
olerte
simplemente olerte
como una perra
olerte
acurrucada en tu pecho
y olerte
después
antes
y durante
olerte
como una perra
olerte
yo quiero olerte
hoy
ahora
quiero olerte
como una perra
olerte


II

Como una casa a oscuras
voy encendiéndome con tu recuerdo
de habitación en habitación
encendiéndome
mis dedos manipulan mis interruptores
uno a uno
encendiéndome
como una casa a oscuras
con tu recuerdo
mis dedos
tu recuerdo
y la electricidad fluye
haciendo el milagro en medio de la noche
encendiéndome
como una casa a oscuras
con tu recuerdo
mis dedos
eléctricos dedos
que manipulan mis interruptores
encendiéndome
como una casa a oscuras
con tu recuerdo


III

Quiero amanecer en tu boca
cada día
quiero todo tu placer
tus pensamientos
tus erecciones
tus eyaculaciones
tus sudores
tus palabras
tus creaciones
tus manos
tu saliva
tu memoria
tu presente y futuro
tu pecho
cada día
y amanecer en tu boca
quiero
sólo para mí
cada día
sólo para mí


Miami, 9 abril, 2013


miércoles, 16 de enero de 2013

Puta distancia, distancia puta
















La distancia es una puta
que me roe las entrañas sobre la humedad que deja esta lluvia interna
de lágrimas perpetuas
la distancia es una puta que me duele en la yema de los dedos
de tanto inventarte vagina adentro cada noche
puta distancia que duele
duele la puta distancia
y me subo a la espiral de mi desespero para cabalgar frenética los de menos
y maldigo el mundo
la soledad de no acurrucarme en tus brazos
contigo adentro
y maldigo la puta distancia
distancia puta que roe mis entrañas silenciosamente
silenciosamente roe la puta distancia
y te invento
te imagino
te invoco como ultima oración de mi día
esperando el milagro de asesinar a la puta distancia
distancia puta que sigue viva y roe mis entrañas
silenciosamente roe
con esta lluvia interna de lágrimas perpetuas
que me duele en la yema de los dedos
en cada palabra que se lleva la puta distancia
distancia puta que nos condena a un cristal
a virtualizarnos los deseos
puta distancia
distancia puta
que me duele
y roe las entrañas sobre la humedad de mi lluvia eterna
de lágrimas perpetuas por ti
distancia puta
puta distancia
puta

                                                                       Miami, 01/16/2013